{"id":239416,"date":"2022-08-21T12:33:00","date_gmt":"2022-08-21T09:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/finance.inform.click\/?p=239416"},"modified":"2022-04-24T02:48:19","modified_gmt":"2022-04-23T23:48:19","slug":"consejos-donde-la-mayoria-no-mira-gustav-meyrink","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/consejos-donde-la-mayoria-no-mira-gustav-meyrink\/","title":{"rendered":"Consejos donde la mayor\u00eda no mira &#8211; Gustav Meyrink"},"content":{"rendered":"<p>Soy <strong>Gustav Meyrink.<\/strong> Ahora es 1892 y tengo 24 a\u00f1os. Me paro en el medio de la habitaci\u00f3n sobre la mesa con un arma en la mano y pienso seriamente: &quot;\u00bfPor qu\u00e9 vivir?&quot; Si est\u00e1s muy concentrado en algo, seguramente te perder\u00e1s lo m\u00e1s importante. Me hice banquero, me realic\u00e9 como escritor, practiqu\u00e9 yoga y saqu\u00e9 el m\u00e1ximo provecho de la prisi\u00f3n. Y todo gracias a Life After Death, pero no es lo que piensas. Asi que. Yo, <strong>Gustav Meyrink, soy una\u00a0<\/strong> figura de culto y una figura ic\u00f3nica. Y nadie se acuerda de m\u00ed.<\/p>\n<blockquote>\n<h3>Gustavo est\u00e1 con nosotros&#8230;<\/h3>\n<p>Un fin de semana m\u00edstico es cuando Gustav Meyrink, un famoso banquero, escritor y traductor, cuenta todo sobre s\u00ed mismo en primera persona&#8230; que recuerda despu\u00e9s de su vida. Dedicamos este fin de semana a una de las historias de \u00e9xito m\u00e1s misteriosas. C\u00f3mo cobra vida el Golem, el autor de este blog, en el 150 aniversario de su nacimiento, Meyrinka cumple su voluntad: escribe en nombre de un banquero m\u00edstico olvidado.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bbfd4e023.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" \/><\/strong><\/p>\n<h2><strong>Gustav Meyrink y su \u00abYo Vivo&quot;<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Sobre mi l\u00e1pida solo puedes ver una palabra: &quot;Yo vivo&quot;. Pero incluso si &quot;vivo&quot;, ciertamente no en la memoria de mis descendientes. Hay un museo no lejos de mi lugar de entierro, pero si preguntas por m\u00ed all\u00ed, te encontrar\u00e1s con un vac\u00edo. Los bibliotecarios y trabajadores de museos rara vez hablan de m\u00ed. Los alemanes y los austriacos todav\u00eda no pueden decidir de d\u00f3nde vengo. La confusi\u00f3n y la falta de excursiones a mi l\u00e1pida se debe a una simple circunstancia: nadie se acuerda de m\u00ed.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bbfed9e9d.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" \/><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfNo crees? Si est\u00e1s en Alemania, pregunta a los lugare\u00f1os qui\u00e9n es Meyrink. Y si por casualidad visitas Austria, tambi\u00e9n puedes averiguarlo all\u00ed&#8230; m\u00e1s precisamente, aseg\u00farate de que nadie sepa nada de m\u00ed, y si lo supieran, no se acuerden o se acuerden mal.<\/strong><\/p>\n<h2><strong>Por qui\u00e9n y d\u00f3nde Gustav Meyrink es olvidado<\/strong><\/h2>\n<p><strong>No soy recordado en la ciudad donde viv\u00ed lo suficiente y fui famoso, por cierto.<\/strong><\/p>\n<p><strong><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bc00647d0.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>Los alemanes no me recuerdan, consider\u00e1ndome un escritor austriaco. Y los austriacos, a su vez, tampoco me conocen muy bien, y piensan que soy alem\u00e1n. En la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, mis libros fueron prohibidos. Pero a finales de los noventa del siglo pasado, la prohibici\u00f3n perdi\u00f3 fuerza. As\u00ed es como se enteraron de m\u00ed \u00faltimamente. Y por cierto, algunos de los actuales me conocen incluso mejor que mis paisanos. Y algunos escritores actuales, inmersos en mis obras literarias, probablemente se sientan all\u00ed como en casa. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera explicar el hecho de que descartan a mis personajes sin preguntar, los enderezaron un poco y luego solucionaron sus problemas de vivienda, traslad\u00e1ndolos a sus obras?<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Gustav Meyrink no est\u00e1 satisfecho con el hecho de que su actual<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Mis cuentos y novelas no son para todos. Esto es lo que dicen algunos investigadores. Eso es seguro. Definitivamente no para aquellos que lo dicen. Aunque en su tiempo, en pleno siglo XXI, esto es m\u00e1s publicidad que sentencia de olvido. Pero escrib\u00ed mucho para la gente que puede ver, no mirar. Y dej\u00f3 pistas para el lector atento que no notar\u00e1 si no est\u00e1 preparado.<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Lo que yo, Gustav Meyrink, no estaba preparado para<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Yo mismo ciertamente no estaba preparado para el hecho de que su Bulgakov, por ejemplo, considerando los consejos como regalos, los aceptar\u00eda y los inmortalizar\u00eda consigo mismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si no me has le\u00eddo, pero le\u00edste a Bulgakov, entonces reconocer\u00e1s f\u00e1cilmente a mi personaje con un apellido checo que te resulta divertido. A saber, el Sr. Bzdinka de Walpugrian Night. Es f\u00e1cil leer en Archibald Archibaldovich, el director del restaurante en la casa Griboyedov. Que su Bulgakov arrug\u00f3 con \u00e9xito en su novela m\u00edstica El maestro y Margarita.\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong>que es el exito<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Algunos lo llaman una medida de \u00e9xito cuando te imitan, te copian con un peque\u00f1o cambio. Especialmente contigo, recientemente, en pleno siglo XXI, cuando los derechos de autor se han convertido casi en una convenci\u00f3n. Aquellos autores que son copiados por todos se consideran exitosos, cambiando ligeramente el \u00e1ngulo o reorganizando las comas en la oraci\u00f3n. Las parodias tambi\u00e9n son un g\u00e9nero exitoso, cuando no puedes crear algo propio, distorsionas lo de otra persona. Pero si es divertido, que as\u00ed sea. Sonre\u00ed al escuchar al Maestro ya Margarita. En voz alta junto al lugar de mi entierro, un estudiante ruso me estaba leyendo esta novela. Me pregunto si me ley\u00f3 Bulgakov. Es una pena no preguntar de ninguna manera &#8230; No s\u00e9 c\u00f3mo es tu Bulgakov, \u00bfme capt\u00f3 al menos una broma? &#8230; pero no estoy hablando de eso &#8230; quer\u00eda contarte sobre mi infancia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Entonces, de joven, por supuesto, no pensaba en todo esto. Yo, en tu idioma, \u00abbombe\u00e9 adaptabilidad\u00bb, es decir, trat\u00e9 de acostumbrarme. a diferentes&#8230;<\/strong><\/p>\n<h2><strong>C\u00f3mo sobrevivi\u00f3 Gustav Meyrink a lo que tanto le preocupaba<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Nac\u00ed en el invierno, 19 de enero de 1868, en Viena. Ilegal. De hecho, si te esfuerzas mucho y recopilas informaci\u00f3n sobre m\u00ed poco a poco, lees mis novelas, cuentos y agregas 1 y 1, entonces todo no es tan misterioso. S\u00ed, y no tengo ninguna relaci\u00f3n directa con el misticismo. Las rarezas y los accidentes acompa\u00f1aron mi vida simplemente porque pod\u00eda ver, notar los detalles de la vida. M\u00e1s tarde aprend\u00ed a utilizar la observaci\u00f3n como herramienta. Reun\u00ed a los personajes y los puse en tramas que siempre fueron una imagen reflejada de la realidad. Pero, como hab\u00eda m\u00e1s de un espejo, una neblina de rumores y conjeturas se form\u00f3 alrededor de mi persona.<br \/><a href=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bc035922f.webp\" data-rel=\"lightbox\" ><img decoding=\"async\" class=\"SDStudio-light-box-enable SDStudio-editor-tools-md-imp\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bc035922f.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" ><\/a><\/strong><\/p>\n<h3><strong>soy un bastardo<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Sin embargo, de ni\u00f1o observ\u00e9 y sent\u00ed plenamente lo que era ser un ni\u00f1o nacido fuera del matrimonio. La tensi\u00f3n externa que creaba la sociedad me presionaba y no me gustaba. Porque era dif\u00edcil observar los detalles de la vida detr\u00e1s de la presi\u00f3n general. Y crec\u00ed, como detr\u00e1s del cristal de los juicios p\u00fablicos, mantuve la defensa y no pude probarme a m\u00ed mismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero algunas observaciones a\u00fan se conservan en mi eterna memoria.<\/strong><\/p>\n<h2><strong>Gustav Meyrink recuerda c\u00f3mo se acostumbr\u00f3 y qu\u00e9<\/strong><\/h2>\n<p><strong>&#8211; No hagas pucheros. Siempre es as\u00ed en un lugar nuevo, \u00a1te acostumbrar\u00e1s! Bueno, todo.. todo.. corr\u00ed. Ella nunca tuvo tiempo. Debido al hecho de que a menudo nos mud\u00e1bamos, nuestra relaci\u00f3n no tuvo tiempo de formarse realmente. Como si la vida en la carretera y el trabajo en el teatro fueran dos circunstancias que, con una densa capa de alboroto, ahogan algo muy importante que lleva tiempo. Por ejemplo, los abrazos de mam\u00e1, un cuento para dormir.. No s\u00e9 exactamente qu\u00e9 es, pero el alboroto no me dejaba entender\u2026 por lo tanto, la relaci\u00f3n con mi mam\u00e1 era muy chula.<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h4><strong>Experiencias:<\/strong><\/h4>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Mam\u00e1 se escap\u00f3 para disparar. Y concentr\u00e9 toda mi atenci\u00f3n en no llorar, en recordarla:<\/strong><\/p>\n<p><strong>&quot;Te acostumbrar\u00e1s.&quot;<\/strong><\/p>\n<p><strong><strong>\u00a0<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bc0466f45.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" \/><\/strong><\/strong><\/p>\n<h4><strong>Es f\u00e1cil de decir: te acostumbrar\u00e1s &#8230;<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Una bella actriz, mi madre, sab\u00eda decir esta palabra de tal manera que casi me la creo. Y cuando empez\u00f3 a parecerme que ya estaba casi acostumbrado, parec\u00eda estar cayendo del gancho de la adaptaci\u00f3n y no creer completamente la vez anterior, como si tratara de saltar a esta carrera, extender la mano, exhalar y cree&#8230; acost\u00fambrate. Pero no funcion\u00f3.<\/strong><\/p>\n<h4><strong>\u00bfTe acostumbrar\u00edas?<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Experiencias &#8211; Mudanza de nuevo. Nuevo d\u00eda. Nuevo liceo. Ciudad Nueva, M\u00fanich. Y yo,<\/strong> Gustav Meyrink, me estoy <strong>acostumbrando de nuevo. A las caras extra\u00f1as de mis compa\u00f1eros de clase. Ahora mismo me est\u00e1n rodeando. Este momento es el peor. Pausa antes de la primera pregunta. Cada nueva ciudad es diferente. Solo las preguntas y yo permanecemos sin cambios.<\/strong><\/p>\n<p><strong><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bc0593c6c.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" \/><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h4><strong>-\u00bfQui\u00e9n eres? es la primera pregunta<\/strong><\/h4>\n<\/blockquote>\n<p><strong>A menudo lo preguntan los acosadores que siempre prefieren saber todo sobre todos. Como si hiciera sus vidas m\u00e1s seguras. As\u00ed es como responder\u00edas a la pregunta &quot;\u00bfQui\u00e9n eres?&quot;. Si fuera mayor, podr\u00eda comenzar a pensar en la amplitud filos\u00f3fica, sin la cual la respuesta no ser\u00eda lo suficientemente completa. Pero respond\u00ed muy simple. Tratando de no dar a la respuesta una nueva ola de preguntas.<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p><strong>&#8211; Soy Gustavo.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ahora empezar\u00e1&#8230; s\u00ed, en efecto, el coro, donde me s\u00e9 cada parte:<\/strong><\/p>\n<p><strong>-\u00bfDonde vives?<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfDe donde vienes?<\/strong><\/p>\n<p><strong>-\u00bfQui\u00e9n es mi mam\u00e1?<\/strong><\/p>\n<p><strong>-\u00bfQuien es el padre?<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<h4><strong>Experiencias\u2026<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Despu\u00e9s de esta pregunta, yo, como siempre, quiero caer al suelo. Quiero convertirme en una mota de polvo o simplemente morir. Simplemente no quedarme aqu\u00ed y no sentir este terrible anhelo&#8230;<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h3><strong>Todav\u00eda no puedo acostumbrarme<\/strong><\/h3>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Por supuesto, tengo un padre, el Ministro de Estado Karl Varnb\u00fcller von Hemmingen. \u00a1Pero estoy de pie, la multitud me rodea y no puedo abrir la boca para emitir estos crujidos!<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h4><strong>Ministro austroh\u00fangaro Carl von Hemmingen-Varnbuhler. Mi padre:<\/strong><\/h4>\n<\/blockquote>\n<p><strong><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bc06d8fda.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1En mi cabeza, cada combinaci\u00f3n de consonantes y sonidos sordos de su nombre explota con galletas, y un sello est\u00e1 en mis labios! Yo mismo tengo un sello enorme. Y dice &quot;ni\u00f1o bastardo&quot;, &quot;bastardo&quot;.<\/strong><\/p>\n<h3><strong>As\u00ed que suelo rezar<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Pero con la edad, todav\u00eda tienes que responder preguntas. Al menos uno: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo?\u00bb. Tom\u00e9 el apellido de mi madre como seud\u00f3nimo. Despu\u00e9s de haberlo modificado ligeramente, soy<\/strong> Gustav Meyrink.<em><em><\/em><\/em><\/p>\n<blockquote>\n<h3><strong>\u00a0Adem\u00e1s, soy Gustav Meyrink, pero eso no significa que sea jud\u00edo.<\/strong><\/h3>\n<p><strong>La observaci\u00f3n de los estudiosos de la literatura que estudian mi biograf\u00eda y obra me permiti\u00f3 esconderme detr\u00e1s de la m\u00e1scara de un banquero m\u00edstico con ra\u00edces jud\u00edas.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Adem\u00e1s, estas ra\u00edces no se notaron directamente en mi madre. Ni siquiera salieron de debajo de las ra\u00edces regeneradas de su cabello te\u00f1ido. Su naturaleza radica en mis novelas y cuentos, seg\u00fan los cr\u00edticos literarios. Y brotan cada vez m\u00e1s notoriamente en el contexto del tema de la juder\u00eda, que a menudo aparece en mis obras.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfPero eso me hace jud\u00edo?<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<h3><strong>No soy jud\u00edo. Pero la sociedad siempre me ha atribuido un aura de misterio, una conexi\u00f3n con la magia, y algunos investigadores ahora tambi\u00e9n agregan bloqueos laterales.<\/strong><\/h3>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Los amables escritores nunca han observado la extensi\u00f3n de un lago con agua envenenada, donde un pez dentro con un gusano de salitre se ve obligado a flotar sobre la superficie del agua con la barriga hacia arriba. La naturaleza de su comportamiento no est\u00e1 en el hecho de que ella est\u00e9 relacionada con el sealiter y esto no se puede ocultar, simplemente la situaci\u00f3n ecol\u00f3gica del entorno que la rodea es tal que el lago est\u00e1 contaminado. Y como es m\u00e1s grande que los peces en la superficie y los peces en el interior, y no al rev\u00e9s, el lago afecta su vida, su destino, su bienestar, su familia y sus relaciones de causa y efecto. Y no al rev\u00e9s.<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Entonces, el tema de la juder\u00eda es como un lago. \u00bfLo entiendes?<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Todav\u00eda no se ha ca\u00eddo toda la arena de las tierras \u00e1rabes de las sandalias de los antiguos jud\u00edos deshidratados, a quienes Mois\u00e9s, seguro de s\u00ed mismo, condujo por las minimalistas extensiones del desierto. No todo el mundo ha aprendido todav\u00eda a esconder los mechones debajo de una peluca, y no todo el mundo ha entendido siquiera por qu\u00e9 los jud\u00edos se destacan tanto de los dem\u00e1s pueblos. La historia que bien conoces estaba entonces en pleno apogeo, y estando en el meollo de las cosas, nunca piensas que todo esto se va a convertir en chistes a trav\u00e9s de los siglos, que, por ejemplo, te han gustado tanto \u00faltimamente.<\/strong><\/p>\n<p><strong>De todos modos, jud\u00edo o no, mi padre no me reconoci\u00f3 y viv\u00ed con mi madre.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Nos mudamos mucho. Los roles en el teatro cambiaron, los paisajes por la ventana y las escuelas. Recuerdo exactamente que logr\u00e9 estudiar en tres ciudades: Hamburgo, Munich y Praga.<\/strong><\/p>\n<h2><strong>Gustav Meyrink y sus duelos sin muerte<\/strong><\/h2>\n<p><strong>&#8211; \u00a1Bastardo! &#8211; Me est\u00e1n gritando. Y ya no es una escuela. Esto es Praga. Tengo poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os y ya soy un banquero de \u00e9xito. Pero cuando escucho esa palabra&#8230; \u00bfo\u00edste? Grit\u00f3 &quot;Bastardo&quot;&#8230; ese conocido sabor a a\u00f1oranza reaparece en su boca.<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00a1Est\u00e1s loco! Ma\u00f1ana a las 5:00 am en la torre negra. Tu elecci\u00f3n de arma&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><strong><strong><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/finance.inform.click\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/post-225253-6260bc07c8bd5.webp\" alt=\"Consejos donde la mayor\u00eda no mira - Gustav Meyrink\" \/><\/strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>Se produjo el duelo. Todos quedaron vivos. Alg\u00fan d\u00eda escribir\u00e9 una historia sobre los muertos vivientes. Comer\u00e1n con la m\u00fasica: champi\u00f1ones, marinados. Habr\u00e1 muchas risas, y luego aparecer\u00e1 un extra\u00f1o jorobado y dir\u00e1 algo como esto: \u00abUn segundo de otro siempre est\u00e1 separado por un borde. Pero no est\u00e1 en el tiempo, sino en nuestro pensamiento. Despu\u00e9s de todo, los l\u00edmites forman redes de c\u00e9lulas. Y nos la tiramos a la vida y pensamos que esta red es el tiempo. Nos metemos en c\u00e9lulas inventadas, contamos: uno, dos. Tres\u2026<\/strong><\/p>\n<h2><strong>C\u00f3mo Gustav Meyrink aprendi\u00f3 por qu\u00e9 vivir<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Bueno, escribir\u00e9 esto m\u00e1s tarde, sobre los muertos. A menos que, por supuesto, ser\u00e1 &#8230; entonces. Porque ahora es 1892, tengo 24 a\u00f1os. Me paro en el medio de la habitaci\u00f3n con una pistola en la mano sobre la mesa y pienso seriamente: &quot;\u00bfPor qu\u00e9 vivir? Tal vez no haya vida en absoluto, pero solo hay celdas, fronteras y a\u00f1oranza por el hecho de que soy el bastardo de otra persona en todas partes &#8230; otra vez este sabor en mi boca.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Todo. Cuento hasta cinco: uno, dos, tres&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfOyes? \u00bfalguien llama a la puerta? \u00bfNo? Pero definitivamente, alguien est\u00e1 hurgando en el pasillo al lado de mi puerta.<\/strong><\/p>\n<p><strong>-\u00bfQui\u00e9n m\u00e1s est\u00e1 ah\u00ed? &#8211; Ni siquiera te dejar\u00e1n dispararte tranquilamente. Decid\u00ed comprobar. El arma no va a ninguna parte. Yo tambi\u00e9n. Me levant\u00e9 de la mesa y cog\u00ed el libro. Extra\u00f1o&#8230; alguien desliz\u00f3 un folleto barato debajo de la puerta. En la portada, el t\u00edtulo dice &quot;La vida despu\u00e9s de la muerte&quot;.<\/strong><\/p>\n<h2><strong>Gustav Meyrink acepta Life After Death como regalo<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Divertido y muy oportuno. Los acontecimientos de 1892, mis experiencias infantiles y el sabor en mi boca se condensaron en la m\u00e1s profunda crisis espiritual. Y en nuestro tiempo no hab\u00eda antidepresivos, como t\u00fa, no hab\u00eda cl\u00ednicas de rehabilitaci\u00f3n. Las cuerdas de los barcos, las armas y las navajas afiladas eran fuertes. No los llaman peligrosos por nada.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En general, este es el mismo a\u00f1o en que, en el cautiverio de la crisis y la soledad, decid\u00ed suicidarme. Su relaci\u00f3n con su madre nunca mejor\u00f3. Entonces, antes de suicidarme, le escrib\u00ed una larga carta. Parec\u00eda ser un cl\u00e1sico. Pero no sab\u00eda entonces que se convertir\u00eda en un cl\u00e1sico. Simplemente parec\u00eda una opci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<h3><strong>\u00bfDe d\u00f3nde viene la &quot;vida despu\u00e9s de la muerte&quot;?<\/strong><\/h3>\n<p><strong>A la persona desconocida que plant\u00f3 el libro, desde entonces la he llamado &quot;piloto interno&quot;. Los cr\u00edticos literarios creen que aqu\u00ed es donde comenz\u00f3 la \u00e9poca de las rarezas en mi vida y, probablemente, en mi obra.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Nadie est\u00e1 atento a una persona hasta que hace algo extra\u00f1o o, por el contrario, no lo hace. Hasta que tomes un arma y te pares sobre la mesa, solo eres un perdedor. Triste bastardo.<\/strong><\/p>\n<h2><strong>Gustav Meyrink sobre la rareza: tira la horca y al\u00e9jate del agua<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Siempre es m\u00e1s f\u00e1cil para la gente confundir y exagerar que dejar un espacio en blanco en la historia. La historia en s\u00ed realmente no importa. Es importante que todo se sepa. As\u00ed pensaban los chicos bravucones en algunas escuelas. Les parec\u00eda que cuanto m\u00e1s sab\u00edan de todos, m\u00e1s seguros estaban.<\/strong><\/p>\n<h3><strong>\u00bfY usted?<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Tienes total transparencia gracias a Internet. En las redes sociales, se siguen unos a otros y los especialistas en <a href=\"https:\/\/finance.inform.click\/recomendet-sendpulse_com\" title=\"[sendpulse.com]\" class=\"pretty-link-keyword\"rel=\"\">marketing<\/a> recopilan sus datos y los usan para venderle cosas que no necesita. \u00bfEst\u00e1s a salvo en tu pueblo de informaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Respuesta correcta<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00bfEntonces ese libro me salv\u00f3 la vida? No no. Es que alguien muy generoso me dio la oportunidad de empezar de nuevo. Y sucede todo el tiempo, cada segundo. Solo necesitas no quedarte dormido en este momento. Y desde cero preg\u00fantate: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy realmente? \u00bfSin sellos sin fronteras? Y luego puede esperar que escuchar\u00e1 la respuesta correcta. Sin ella, no hay vida\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para aquellos que leyeron hasta el final, una bonificaci\u00f3n. Esta no es la primera vez que Meyrink posee a un periodista. Algo similar le sucedi\u00f3 al autor del programa &quot;Punto de referencia&quot; en radio Finam.fm. \u00bfNo crees? \u00a1Escucharte a ti mismo!<\/strong><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Soy Gustav Meyrink. Ahora es 1892 y tengo 24 a\u00f1os. Me paro en el medio de la habitaci\u00f3n sobre la mesa con un arma en la mano y pienso seriamente: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 vivir?\u00bb si eres muy<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":225254,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_wp_rev_ctl_limit":""},"categories":[817,947],"tags":[],"class_list":["post-239416","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-casos-de-exito","category-motivacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=239416"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239416\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/225254"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=239416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=239416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/finance.inform.click\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=239416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}